¿Cómo escribir un diario puede ayudarte a mantener una actitud positiva

Desde el aplazamiento de Tokyo 2020 hasta vivir en casa confinados, la pandemia del coronavirus ha tenido un gran impacto en nuestra vida cotidiana. Sin embargo, escribir sobre tus emociones en un diario podría tener beneficios terapéuticos que te pueden ayudar a hacer frente a esta situación sin precedentes.

  • Se ha demostrado que escribir un diario es una herramienta útil para cuidar de la salud mental.
  • Puede ayudarte a procesar emocionalmente lo que estás viviendo.
  • Escribir un diario podría ayudarte a hacer frente a la pandemia del coronavirus y puede resultar útil para lidiar con otros acontecimientos estresantes, como las lesiones. 

Como atleta, si escribes un diario, lo más probable es que esté lleno de sesiones de entrenamiento y planes de alimentación, pero hay investigaciones que sugieren que plasmar tus pensamientos y sentimientos en papel también podría ayudarte a entender tus emociones con más claridad y cuidar de tu salud mental.

Se ha demostrado que escribir un diario es particularmente útil cuando se trata de hacer frente al estrés y a la ansiedad causados por acontecimientos traumáticos o difíciles. El Dr. James W. Pennebaker —un psicólogo social de la Universidad de Texas en Austin— fue pionero en defender este tipo de «escritura terapéutica», como una herramienta valiosa para procesar y comprender las situaciones y experiencias por las que estás pasando.

Así pues, preguntamos a la Dra. Alice Boyes —autora de The Healthy Mind Toolkit— sobre algunos de los beneficios psicológicos que se pueden disfrutar cogiendo papel y boli…

¿Qué es llevar un diario?

«Básicamente es pasar 20 minutos escribiendo sobre las emociones que estás sintiendo, como una forma de procesar emocionalmente algo que ha sucedido», explica la Dra. Boyes. «La idea es que nuestros cerebros se estresan mucho con los cabos sueltos. Sin embargo, lo que pasa es que cuando tienes pensamientos intrusivos —por ejemplo, si tienes un pensamiento sobre algo que te preocupa, o tienes un pensamiento muy triste— intentarás dejarlo de lado.

«Y cuando haces eso, es como si los cabos de esas emociones permanecieran sueltos en tu cerebro, de modo que cuanto más te metas en ese tira y afloja, en el que las intrusiones de pensamiento afloran y tú las entierras, más incompleto será el procesamiento de las emociones. La idea es que escribir un diario puede ayudarnos a procesar mejor lo que estamos pasando —en lugar de enterrar nuestras emociones — y a atar esos cabos un poco, para que nuestros cerebros no las evoquen constantemente».

La idea es que escribir un diario puede ayudarnos a procesar mejor lo que estamos pasando —en lugar de enterrar nuestras emociones 

¿Cómo se hace?

«A menudo no es necesario hacer mucho. Algunas investigaciones han demostrado que gente que solo escribió 20 minutos en su diario al día durante tres días seguidos, vieron algún tipo de beneficio positivo a largo plazo en su capacidad de recuperarse de ese acontecimiento estresante que les había sucedido.

«Pennebaker —el investigador más famoso en este tipo de temas— estableció un conjunto de reglas de escritura que se podían seguir. Según él, tendrías que preparar un temporizador durante 20 minutos, abrir un cuaderno o crear un documento. Cuando pongas el temporizador en marcha, tendrías que empezar a escribir sobre tus experiencias emocionales de la última semana, mes o año. No te preocupes por la puntuación, el estilo o la coherencia. Simplemente déjate llevar por tu mente, con curiosidad y sin prejuicios. Solo escribe para ti y no para un supuesto lector. Haz esto durante unos días, luego tira el papel, mételo en una botella y échalo al mar, o cierra el documento sin guardarlo. O si estás listo, inicia un blog o busca un agente literario. No importa. La cuestión es que tus pensamientos han salido de tu cabeza y se han plasmado en la página, y ya has comenzado a desmarcarte de tu experiencia para ganar perspectiva sobre dicho acontecimiento. Es muy sencillo».

¿Por qué hay gente que lleva un diario?

«Normalmente es una cuestión privada. En general, es algo que haces para procesar tus emociones. También puedes hacerlo para registrar una experiencia, como ir a los Juegos Olímpicos, para que puedas recordar cómo fue. Lo que estamos pasando ahora es obviamente una experiencia negativa, por lo que podrías pensar, ¿por qué querría alguien recordarlo?» Esta es también una experiencia histórica, por lo que habrá gente que refleje en su diario una situación como esta porque quieren tener un registro para sí mismos de lo que fue pasar por ella.

«Aquí no se trata tanto de lidiar con el estrés; no es exactamente la finalidad típica de escribir un diario para atar esos cabos sueltos emocionales, sino que también puede ser una forma de lidiar con el estrés de la experiencia».

¿Me puede ayudar en mi vida cotidiana escribir un diario?

«Seguramente sí. La forma en que procesamos las emociones es diferente, dependiendo de si dejamos que los pensamientos galopen sin control en nuestra mente o si, por el contrario, hablamos de ellos, o si los plasmamos en papel. Hacemos un tipo diferente de procesamiento emocional, donde podemos estructurar esos pensamientos de manera ligeramente diferente. Durante el día, todos tenemos asuntos de los que ocuparnos, por lo que siempre estamos dejando de lado ese tipo de cosas y no nos damos la oportunidad de sentir nuestras emociones.

«Por lo tanto, en una situación en la que podrías estar pasando por algo difícil, podrías escribir sobre las competencias psicológicas que estás usando para lidiar con tus sentimientos, a través de todos los altibajos emocionales».

Entonces, ¿escribir un diario podría ayudarme si estoy lidiando con una lesión, o algo parecido?

«Sí —cualquier situación en la que estés pasando por algo realmente difícil, y necesites darte un espacio estructurado para procesar esas emociones. La gente pasa de enterrar las emociones a no dejar de darles vueltas. Por lo tanto, si estás ocupado todo el día, es posible que estés enterrando tu frustración, tu ira y cualquier sentimiento intenso y molesto que puedas estar teniendo sobre una lesión, o sobre un entrenador que piensas que no cree en ti o cualquier otra cosa. Y entonces, esas emociones afloran cuando te vas a la cama.

«La gente pasa de enterrar sus emociones a darles vueltas, así que, si tienes un espacio estructurado en tu día en el que puedes prestar atención a esas emociones, como escribir en un diario, puedes evitar verte en ese sube y baja emocional».

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