Objetivo, Finanzas: Elaboración de un presupuesto

Seguimos desglosando el complejo mundo de las finanzas de los atletas y ahora nos fijamos en la importancia de elaborar un presupuesto.

Las preocupaciones financieras suelen convertirse en una pesada carga para un atleta, pero no tiene por qué ser así. Como atleta de élite, al igual que te aseguras de seguir un entrenamiento y una estructura de preparación correctos, deberías prestar mucha atención a la organización de tu situación financiera, puesto que comprender bien tus finanzas te ayudará a reducir el correspondiente estrés que puede repercutir en tu rendimiento en los entrenamientos y en la competición.

Por consiguiente, de la misma forma que elaboras un plan de entrenamiento para alcanzar tus objetivos deportivos, deberías también elaborar un presupuesto para gestionar tus finanzas. Te explicamos cómo hacerlo.

Entiende tus ingresos

Como atleta, es posible que tengas que arreglarte con ingresos irregulares, lo que hace más importante incluso que determines en un presupuesto la procedencia de tu dinero. Algunos atletas tienen la suerte de recibir un sueldo fijo de su club, pero muchos otros contarán con diferentes fuentes de ingresos. Puede tratarse desde premios monetarios y patrocinios hasta subsidios gubernamentales y becas, como las que concede Solidaridad Olímpica a través de tu Comité Olímpico Nacional. Indica en el presupuesto todas las fuentes de ingresos diferentes, con cálculos aproximados de cuánto dinero recibirás de cada una.

Planifica los gastos

Cuando sepas cuáles serán los ingresos, puedes empezar a planificar cuánto dinero tienes que asignar a los diferentes gastos. Esto forma parte de una buena gestión financiera, por lo que es importante que recuerdes todas las cosas diferentes en las que necesitarás gastar dinero. Aquí se incluyen los gastos de manutención, como el alquiler o los pagos de la hipoteca, los alimentos, las facturas y otros costes generales, así como los gastos relacionados con el entrenamiento y las competiciones, como los honorarios de los preparadores, las instalaciones de entrenamiento, los gastos de viajes, el equipamiento y los tratamientos. Uno de los gastos más importantes serán seguramente los impuestos. Las tasas fiscales varían de un país a otro y dependen de cuánto ganes, así como de tus circunstancias personales. Asegúrate de conseguir asesoramiento profesional para saber cuáles son tus obligaciones fiscales, pues seguramente te podrás desgravar muchos de tus gastos en entrenamiento y competición.

Averigua qué puedes permitirte

Cuando veas cuáles son tus gastos y tus ingresos, comprenderás si tienes un presupuesto equilibrado. Si los gastos son superiores a los ingresos, sabrás que necesitas buscar más fuentes de ingresos. Puede tratarse de buscar más patrocinadores, solicitar más subsidios o becas, o incluso encontrar un trabajo a jornada parcial que te permita también entrenarte. Conocer tu presupuesto te proporciona además la oportunidad de detectar áreas en las que puedes recortar los gastos. Si te queda dinero extra, puedes incluso gastar más en ciertas áreas que beneficien tu carrera deportiva, como añadir un psicólogo o un entrenador más a tu entorno. Pero recuerda que es importante no gastar más de lo que te puedas permitir.

Planificar para el futuro

Elaborar un presupuesto te permite mirar hacia el futuro y ver qué ingresos y gastos podrías tener más adelante, lo que significa que podrás hacer planes para cualquier eventualidad. Por ejemplo, ¿cómo afectará una lesión a tus ingresos? ¿Una lesión te llevaría además a gastar más dinero en tratamientos y rehabilitación? Planificar cómo manejarás estas situaciones te ayudará a reducir la preocupación o el estrés en el caso de que ocurran. Comprender claramente tu futuro financiero te preparará además para el retiro y la transición a una nueva carrera.