Lea Davison, competidora en dos ediciones de los Juegos Olímpicos, explica cómo puedes usar la fama deportiva para mejorar la sociedad

 

Lea Davison comprendió pronto en su carrera que podía usar su fama deportiva por el bien de la sociedad. En 2007, cuando Lea todavía estaba afianzándose en la élite del ciclismo de montaña, fundó junto a su hermana Little Bellas, una organización sin ánimo de lucro que ayuda a niñas y jóvenes a hacer realidad sus posibilidades a través del ciclismo.

 

Desde entonces, Lea ha competido en dos ediciones de los Juegos Olímpicos, y se ha consolidado como una de las mejores ciclistas de montaña del mundo. Sin embargo, Little Bellas sigue siendo su principal interés fuera del deporte. ¿Qué consejos daría a los atletas que se sientan motivados a poner en marcha su propia organización benéfica?

 

Hablar es fantástico, pero actuar es mejor

“Cuando empezamos en este deporte, veíamos muchas menos niñas que niños en la línea de meta. Por cada 100 niños, habría solo unas 10 o 15 niñas. En lugar de quejarnos, nos dijimos: ‘Vamos a solucionar el problema’. Nos pusimos a crear programas para que las niñas se iniciaran en la bicicleta de montaña. Nos fijamos el objetivo de hacerlos lo más divertidos posible, de manera que, después de participar en ellos, las jóvenes sintieran una gran seguridad en sí mismas”.

 

Fuera la timidez

“He usado muchos de los contactos que he establecido a través del deporte. Creo que todo atleta de élite disfruta de una posición muy ventajosa, que le permite aprovechar sus redes de contactos con el objetivo de mejorar la sociedad. En años importantes, como en un año olímpico, te encuentras en los escenarios mundiales. Esta relevancia nos ha brindado una oportunidad fantástica para contar la historia de Little Bellas”.

 

Aprovecha la magia de los Juegos Olímpicos

“Ser atleta olímpico o de élite lleva consigo poder y posibilidades de influir en mucha gente. Este es el superpoder de un atleta: la capacidad de cambiarle la vida a un niño, de inyectar confianza, de forjar amistades rápidamente y de convertirse en una persona accesible en lugar de en una superestrella”.

 

Trabaja en equipo

“Cuando eres un atleta de élite, necesitas montones de gente para obtener los resultados deseados. Olvídate de tu ego y ten la voluntad de mejorar, de aprender y de escuchar. Hay mucho que aprender y que asimilar, y tú no tienes en absoluto todas las respuestas. Es una cura de humildad”.

 

Intenta cambiar el estado de cosas

“Sientes que de verdad estás influyendo en el mundo. Es muy especial ver cómo, a lo largo de un solo verano, esas niñas mejoran, se sienten cómodas en su piel y son más autosuficientes. Estamos consiguiendo que más niñas monten en bicicleta y, con ello, lograremos la emancipación de las futuras generaciones de mujeres. Si te fijas un objetivo y te concentras en alcanzarlo, al igual que en el deporte, puedes conseguir grandes cosas”.

 

Si te interesa seguir los pasos de Lea y fundar tu propia organización sin ánimo de lucro, consulta la plataforma Athlete Learning Gateway

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