El judoca suizo Sergei Aschwanden habla de sus experiencias durante la transición de la competición deportiva al mundo laboral

Sergei Aschwanden se dedicó de lleno a los estudios tras retirarse del judo, obtuvo un máster en Gestión Deportiva y se convirtió en director de un centro de deportes. A continuación pasó a dirigir una oficina de información turística en Villars (Suiza).

Aschwanden se retiró del deporte en un momento dulce de su carrera, tras colgarse la medalla de bronce en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008 y después de haberse mantenido entre los cinco primeros de la clasificación mundial durante 15 años. Pero lo fundamental es que este judoca oriundo de Berna llevaba tiempo preparándose para su futuro fuera del tatami y compaginaba sus estudios a tiempo parcial con un riguroso calendario de entrenamiento.

Busca tiempo para los estudios
“Cuando quieres mantenerte mucho tiempo entre los cinco mejores del mundo, necesitas entregarte al máximo y no tienes tiempo para hacer nada más”, comenta el exatleta de 41 años. “Pero tomé la decisión de estudiar, aunque no de manera intensiva, para tener algo a lo que agarrarme cuando me retirara y no perder después un año o dos planteándome que quería hacer”.

Escucha a tu entorno
En principio, Aschwanden destinó dos horas a la semana a sus estudios de gestión deportiva, y asegura que todo el mérito corresponde a los miembros de su entorno (sus padres, entrenador, director deportivo, fisioterapeuta, nutricionista, compañeros de entrenamiento y amigos), que lo animaron a plantearse el futuro.

“Me decían que debía pensar en el porvenir. Cuando oyes eso cada día durante diez años, acabas siendo consciente de la situación y empiezas a labrarte una formación”, añade.

La superación de las dificultades financieras
Aschwanden recibió una beca del Gobierno suizo y, a pesar de ello, advierte a los atletas que existe la posibilidad de que, en un principio, no les quede más remedio que aceptar empleos poco estimulantes.

“Mi situación financiera no era fácil”, recuerda. “Practicaba un deporte que no atraía un interés mediático excesivo, de manera que no tenía mucho dinero y me tocó aceptar varios empleos nada interesantes para poder pagarme el piso y los estudios”.

Las dotes deportivas de los atletas son capacidades para desenvolverse en la vida
La tenacidad de Aschwanden dio sus frutos y, en la actualidad, el exjudoca es director de la oficina de información turística de la localidad suiza de Villars. Ahora está convencido de que su carrera en el deporte de élite le ha ayudado a adaptarse a un cargo en el que supervisa el trabajo de siete departamentos y más de 50 empleados.

“Cuando practicas el deporte de alto nivel, cuentas con un cuerpo técnico y compañeros de equipo, y debes gestionarlos a todos para que colaboren y se apoyen unos a otros con la finalidad de dar lo mejor de sí mismos”, afirma.

“Es exactamente igual cuando trabajas en una empresa. Tienes 50 personalidades diferentes, todas ellas con los conocimientos profesionales adecuados. Sin embargo, si quieres el éxito, debes ser capaz de sacar el cien por cien de cada una de esas personas”.

Aprovechando al máximo los recursos
Aschwanden conoce bien el Programa de Seguimiento de Carrera de los Atletas (ACP), pues lo estudió a fondo durante su periodo de prácticas en el COI en 2008, y está convencido de que se trata de un recurso fundamental para los atletas olímpicos si se usa de la forma correcta.

“El concepto es muy bueno”, afirma sobre el programa. “Para los atletas, tiene una gran importancia saber que el COI piensa en ellos no solo cuando están en activo, sino también cuando se han retirado”.

Para recibir la asesoría de expertos sobre la transición a la vida después del deporte, visita la plataforma Athlete Learning Gateway y sigue el curso “Transición profesional: preparación para el éxito futuro”.

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