El luchador argentino Yuri Maier se ha forjado una nueva carrera desde que se retiró del deporte en 2016. Actualmente ayuda a otros atletas como parte de su trabajo en el Programa de Seguimiento de Carrera de los Atletas del COI

 

En marzo de 2016, un mes antes de cumplir 27 años, el luchador olímpico Yuri Maier saltó al tapiz en el clasificatorio panamericano para batirse por el pase a los Juegos Olímpicos de Río 2016.

Sin embargo, las esperanzas de Maier se esfumaron en la primera ronda, y el atleta sufrió una gran decepción. Este fracaso, unido a las muchas lesiones que había sufrido hasta el momento, hizo que el luchador argentino empezara a plantearse la posibilidad de poner fin a su carrera. ¿Qué camino debía tomar?

 

El punto final

Con 13 títulos nacionales en su palmarés, Maier es el luchador más laureado de Argentina de todos los tiempos. No obstante, nunca había conseguido hacer realidad una de sus grandes ambiciones.

“La decisión de retirarme me costó muchísimo”, explica. “Toda la vida había soñado con luchar en los Juegos Olímpicos. Por eso participé en los clasificatorios, pero para entonces había sufrido demasiadas lesiones graves y tenía el cuerpo muy castigado”.

“Pensé en tirar la toalla, pero no quería renunciar a mi sueño sin intentarlo por última vez. Me alegro de haberlo hecho. Pese a todo, me había llegado la hora de hacer algo diferente en la vida”.

 

Pasando página

Maier se sobrepuso a la decepción y pronto encontró un nuevo camino. Ahora trabaja para la Unión Mundial de Lucha  (UWW) y para el Centro Nacional de Alto Rendimiento Deportivo de Argentina, y además ayuda a las nuevas generaciones con su trabajo en el Programa de Seguimiento de Carrera de los Atletas (ACP) del COI.

El ACP, creado por el COI e impartido en colaboración con el Adecco Group, ayuda a los atletas de élite a conseguir competencias y establecer redes profesionales para labrarse una nueva vida y una nueva carrera profesional una vez terminada su trayectoria deportiva y competitiva.

“Yo soy la prueba viviente de que una carrera puede terminar repentinamente”, asegura Maier. “Ni que decir tiene, es muy triste, pero uno no puede andar compadeciéndose de sí mismo para siempre. Hay que aplicar a otras cosas ese espíritu que te hizo un buen atleta”.

 

Un gran futuro para todos los atletas

Maier ha ayudado a decenas de atletas con su trabajo en el ACP, pero el programa también ha ayudado al propio Maier en su transición a la vida después de la competición.

“Formar parte del ACP se convirtió en una especie de terapia para mí. Seguir rodeándome de otros atletas me ayudó a aceptar el retiro y me proporcionó un nuevo medio para canalizar mi energía y mi entusiasmo. Durante muchos años tuve que pelear como luchador, y ahora estoy luchando por algo diferente: para contribuir en la formación de otras personas”.

“Todos los atletas son iguales; todos piensan en el próximo encuentro, en el próximo torneo, en la próxima sesión en el gimnasio. Esta es la razón de que exista el ACP. El deporte no dura para siempre, y para los atletas es saludable pensar en el mercado laboral y en lo que harán con su vida cuando no puedan seguir compitiendo”, aconseja.

Según Maier, resulta fundamental que, cuando se retiren, los atletas conserven las fortalezas y virtudes que les sirvieron para alcanzar la cumbre en sus deportes.

“Recalcamos esta idea porque, una vez que han logrado el éxito en el deporte, también pueden alcanzarlo en la transición laboral y en sus nuevos empleos”. El propio Maier es un ejemplo de que hay vida más allá de la competición.

 

¿Quieres informarte mejor sobre cómo cambiar de carrera con éxito al igual que Yuri Maier? Consulta los recursos del Programa de Seguimiento de Carrera de los Atletas del COI en Formación, Empleo y Competencias generales.

 

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