Cuando hablamos de jugar limpio no solo pensamos en de proteger la integridad del deporte y la igualdad de oportunidades (algo que redunda en beneficio de los atletas, entrenadores y aficionados). El deporte limpio también protege tu imagen, tu reputación y, sobre todo, tu salud. El dopaje te lo roba todo. Solo si eres un atleta honesto/a puedes enorgullecerte de tus logros.

Es tuya la responsabilidad de cumplir con el Código Mundial Antidopaje y, de esta manera, protegerte a ti y a tu deporte. También es importante recordar que, como atleta, tienes derechos y responsabilidades, y que son muchos los errores que se pueden evitar.

DENÚNCIALO